Yo te amé
con fe nunca mentida
y con tus besos te di
mi corazón.
Tú sembraste
la senda de mi vida
con los abrojos
de la más cruel traición.
Aunque quiera
no te puedo odiar,
porque en mi alma
no existe el rencor,
y al querer maldecir
tu maldad,
para ti solo
encuentro perdón.
Y la noche
me ha visto llorar.
Y la aurora
me ha visto reír.
Pero nadie
ha podido oírme
una frase cruel
para ti.
Jamás.

Si hay algún tío por el mundo con esos sentimientos, me lo quedo.
Buuuuuf... una cosa es no odiar y otra muy diferente no guardar rencor...
Salu2 desde este lado del pc
Hola, bello poema...amor y decepción, vivimos en los extremos...
Saludos.
Perdonar, se puede. Olvidar, jamás. Pero que el rencor produce cáncer, está claro.
¿Es vos el que firma dichos versos?...
Y, ¿A qué le llamas traiición?
Amar sin límite es no decir nunca jamás: te odio, aunque seas traicionado. La traición es irse con otra persona cuando estás vinculado afectivamente con alguien.
Los versos no son míos, son de una habanera de autor anónimo para mi, que escuché y memorizé en los tiempos del amor platónico, cuando fui traicionado por primera vez, de adolescente.
No estoy en venta, y la sumisión tampoco entra en mis planes de vida, pero eso sí, admito aceptar las debilidades que pueden consumir el amor no correspondido.
No hay venta, no hay sumisión, simplemente no hay venganza. La venganza, a veces, es tan inofensiva, tan ridícula, que se queda en llamar hijo puta al que te ha jodido. El de la habanera guarda buen recuerdo de quien le traicionó y no tiene ni una mala palabra para él. Eso es decanta su nobleza, no su sumisión.
Joer al leer esto... se me estalla la goma de las bragas xd xd xd no creo que exista dicho hombre, y si existiese... no creo que me atrevise a quedarmelo.