añoro tus labios tiernos,
tu tierna sonrisa abierta
y tus dientes de marfil,
casi perfectos.
Añoro tus manos,
enlazadas con las mías
cuando estabas
con tu cuerpo en mi regazo.
Tu frente para mi beso
y tu pelo al mío pegado.
Nuestras manos enlazadas.
Todo eso.

Buscando a Ganímedes... y añorándolo
¿Fué real? Si asi fuera, envidio cada segundo vivido en tan febril realidad.
Ser Anónimo ya me contó quién era Ganímedes, y, claro, entre su CV y su imagen... cómo no añorarlo?
Aunque, esa añoranza: ¿no te resulta primitiva, lejana, siempre insaciable, como común desde nuetsra infancia?...
Acabo de leer tu aportación al post de Lealtad, fidelidad: has sido exacto, certero, conciso... Concluyente.
Gracias
Feliz serás, porque al añorarle, algún día le disfrutaste, cómo no añorarle; seguiremos atentos a la vida por si es tan amable de volver a ponerlo en el camino.
Gracias a ti Arandano. La añoranza es de algo que se ha tenido, pero también en la lírica se admite tener añoranza de un mito.
Ganímedes es mi mito, el deseo anhelado, la añoranza imaginaria de un ser que estará en algún lugar dispuesto a identificarse conmigo, a darme su boca, a dejarme que le robe besos, a estar en mi regazo y a estar "enlazado" conmigo, metafóricamente hablando. Y si posible fuera... físicamente, también.
Entonces pues, sigue soñando con tu copero y probablemente los hados serán propicios a tu deseo y alcanzarás por fin el sabor de su boca.
Zeus, alucinando con tu revisión de posts... es la primera vez que me ocurre... Gracias por la generosidad en tomar tazas de café en grandes sorbos. Espero saciarte.
PD: Tomo nota del nuevo uso del aceite de oliva. Lo desconocía. Soy más convencional
Efectivamente querido mio... La añoranza es algo que se ha tenido... Es veneficioso convivir con ella? o es una perdida de tiempo? siempre creo que se puede convertir en amargura... no se yo.