Añoro tus besos dulces,

añoro tus labios tiernos,

tu tierna sonrisa abierta

y tus dientes de marfil,

casi perfectos.

Añoro tus manos,

enlazadas con las mías

cuando estabas

con tu cuerpo en mi regazo.

Tu frente para mi beso

y tu pelo al mío pegado.

Nuestras manos enlazadas.

Todo eso.