4 Agosto 2011
Nunca se debe decir de este agua no beberé, ni debemos ir contradestino; lo que va a suceder, sucederá, mejor no contrariar las previsiones cósmicas y no enfadar a la naturaleza.
Estaba yo plácidamente recostado en la borda del barco de un amigo por aguas cercanas al estrecho de Gibraltar, cuando vi flotando en el mar una botella verde...
¡Ya sólo falta que haya dentro un mensaje de náufrago! -pensé yo- y sin más dilación, busqué el bichero y removí las aguas para intentar aproximar más la botella hasta alcanzarla.
Y dentro, había un papel blanco que decía...
Estaba sólo. Y de algún modo frágil e inseguro
Un mar de dudas inundaba mi cabeza, pero apareciste tú
Fuiste fiel testigo de cómo en la prisión del miedo aislado me encontraba
Sin embargo creíste en mí, en lo nuestro, una locura que poco a poco se vestía de cariño
Mezcla de sentimientos invaden mi ser. ¿Qué me pasa?, y ¿por qué me pasa?
Pensar con el corazón y dejarme llevar, eso hice y eso hago.
Dos palabras tuyas son dos brazos que recorren mi cuerpo suavemente
Tu sonrisa, la razón de mi perdición y tu cuerpo intenso deseo
Hermosa madurez que me hipnotiza, pierdo la inocencia si nos imagino juntos
La distancia, maldita enemiga a la que no sucumbiré, porque creo en esto, creo en ti.
¿ Encontrarte? Una suerte que aún no sé si merezco
Pero ahora te tengo y no quiero perderte, no te perderé
Eres lo mejor que me ha pasado, mi felicidad se desborda incesante…
Mil gracias gordito. Te quiero mucho.
Tu Apolo.
Después de leer la misiva, dos lágrimas de felicidad brotaron de mis ojos, y resbalando por mis mejillas, se fundieron con el agua de mar
servido por zeus-es-jupiter
sin comentarios
compártelo
27 Julio 2011

Por su belleza el ser más admirado
sería un griego dios adolescente
que el escultor sacara de mi mente
y en blanca piedra con amor tallarlo.
Siempre quise tener mi propio Apolo
que enamorar mi alma consiguiera
y en alcanzada la paz si lo tuviera
corresponderle a él del mismo modo.
El Apolo que andaba yo anhelando
a mi vida ha venido de repente
y con su amor mi corazon llenado.
Ciertamente la espera ha sido larga
pero a decir verdad sus resultados
endulzan ya mi madurez amarga.
Me siento feliz
servido por zeus-es-jupiter
sin comentarios
compártelo
26 Junio 2008
(Para un príncipe del corredor del Henares)
Capítulo 21
Entonces apareció el zorro:
-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vío nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único
que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... "
-¿Crear vínculos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil
muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro
entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del
otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos
los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól.
Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la
tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los
campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me
recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me
domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas
cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no fienen tiempo de conocer
nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no
tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo;
yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada
día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunça sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones. De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zoro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré
un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie.
Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y
ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer
indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas,
porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo
dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta
callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón se puede ver bien;
lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre
de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo
servido por zeus-es-jupiter
4 comentarios
compártelo
26 Junio 2008
Hoy ha entrado en mi vida
como un torrente,
como un sunami invasor
que sin recato,
ha empezado diciendo
lo que opinaba,
lo que estaba pensando al verme.
Y yo, reticente
no sabía entender
lo que estaba queriendo decir.
He consultado a los astros
y me han traducido
lo que me estaba diciendo.
Que estaba receptivo a conocerme
y compartir nuestras sonrisas
-la suya me llena y me conquista-
a explorar en la amistad generosa,
a probar si existe simpatía
y dejar que fluyan afinidades
compartidas y gozosas.
También me ha dicho sin decirme,
que estaba decidido a romper
el hielo con que la bruja melancolía
acorazó hace tiempo mi corazón.
He consultado a los astros
y me han dicho
que no me disuelva en dudas,
que los trenes pasan
sin concesiones a la duda de abordarlos
porque sólo esperan
lo justo para subirse.
He consultado a los astros
y me han dicho
que mi estrella está
en una encrucijada favorable.
He preguntado a los astros...
¿Acaso es él?
servido por zeus-es-jupiter
3 comentarios
compártelo
10 Marzo 2008

Subir
Sentir que la distancia
Se me alarga
La distancia hacia el valle
Donde muero
Sentir
Saber que lo que quiero
Se plantea
En la cumbre del monte
Compañero
Saber
Morir de los errores
Que decimos
En nuestro trato afable
Y lisongero
Morir
Nacer en el camino
Donde andamos
En amor y compaña
Muy sinceros
Nacer
Querer lo mas querido
Ser valiente
En la expresión diaria
De un te quiero
Querer
Subir
Estar arriba
Juntos los dos
Encadenados con la cuerda
Que tiende el montañero
Para evitar caídas peligrosas
Para subir
Unidos y encordados
Para seguir unidos
Compañero
servido por zeus-es-jupiter
10 comentarios
compártelo
24 Febrero 2008
21 Febrero 2008

Si yo fuera tu orfebre
diseñaría con tu cuerpo un molde
que pudiera servir de negativo
para fundir en él la plata noble
y convertirte en talismán votivo.
Moldearía la cera con mis manos
preparando el proceso de gestarte
acrisolando el líquido fundente
que derritiera la cera, y de esa forma
en pendentif de joya convirtiera.
Prepararía una cadena en plata
para poder colgarla de mi cuello
como hermosa "Y" griega desarmada
para estar atado a ti toda la vida
llevándote prendido de mi pecho.
¡Ojalá pudiera!
servido por zeus-es-jupiter
5 comentarios
compártelo
3 Febrero 2008
Te busqué con ansiedad.
Corrí los vientos
más aprisa que el tiempo
para llegar a tu lado.
Deseaba con pasión
acariciarte.
Estar contigo.
Amarte y poseer tu cuerpo
que a veces deliro
que no es mío.
Paranoias de amor,
celos larvados
que anegan mis ojos
de amargura.
Te tuve al fin.
Juntamos nuestros cuerpos
lamiendo nuestra piel con
jarabe de amor.
Besos templados
que no distinguen
de lugares ni rincones,
porque el amor no prohíbe
caricias del amado.
Todo me sabe bien.
Tu cuerpo enciende
el latido de mi deseo
para explorar con dulzura
esas zonas que entregado
tú me ofreces.
Después del frenesí
serena calma.
Tumbado boca arriba,
y tú de medio lado,
muy pegado a mi,
aferrado a mi torso con tu brazo.
Y tu aliento, susurra sin palabras
en mi oído, mientras tu pierna
abrazada a la mía por encima,
esboza un no te escapes
en un tirabuzón
de nuestros muslos.
Yaciendo juntos,
oliendo los efluvios
de jugosos flujos,
nos damos uno al otro.
Mil años después
nos encontraron.
En una cripta armenia
de convento medieval
hallados, dos esqueletos
vieron abrazados.
Y dijeron que fueron
dos amantes
que en vida se gozaron.
Que fueron descubiertos,
y muertos,
y así enterrados.
servido por zeus-es-jupiter
5 comentarios
compártelo